jueves, 29 de marzo de 2012



Para mí entonces daba vuelcos, la vida.

Pero la vida es una lavadora
que centrifuga en seco:
de donde los calcetines salen desparejados
y se arruga mi camiseta favorita;

que si mezclas tu camisa de los domingos
con las braguitas rojas que tanto te gustan
sólo puede salir algo rosa
que no se arregla ni con lejía.

A veces hay prendas al fondo
donde no llega la mano en el cesto de ropa sucia
que nunca regresan al cajón
pero de las que no te olvidas.

Otras veces siguen oliendo a sudor
o a estar mal lavadas
(en programa de 15’)
o lavadas de menos
que si es el olor de tu colonia
o incluso de tus cigarros
lo agradezco
(sabes que no me gusta dormir sola).

Pocas veces se llena de cal
y se estropea:
inunda el baño y empapa
incluso el arenal de Perla,
que es quien me contesta por las noches.


Pero todo acaba en las cuerdas
irremediablemente
y es triste cuando llueve
porque sólo visitan la cocina
(que es menos de lo que hay)
y agobiante si hace calor
porque se van enseguida.

Por eso yo prefiero la brisa de entretiempo
que mece los sujetadores
y arrulla algún que otro babero
para seguir echando detergente
(que limpia la ropa pero no quita las manchas)
equilibrado con suavizante
(que acaba con lo hostil
de aquello que uno más se ha puesto).



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No se puede mirar la lavadora de pequeño y pensar que eso no te va traer problemas el día de mañana.

domingo, 22 de mayo de 2011

Ya no sé qué hacer conmigo




Ausencia
Quiero decir… miedo


¡No! Vacío

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O decadencia
como la música de las uñas que sigo mordiéndome
o las miradas suicidas que se te ahogan en otra cerveza.
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Conformismo literario
…con frío y tronando…
pero sin postilla ni cicatriz,
sólo ida
hacia otra tarde de jueves con pelis de domingo
o un camino a lo prohibido que no tiene señales.
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A Dios (adiós)
ni le rompo las ventanas
ni le soplo el cuello.
Definición gráfica de
quedarse sin batería.
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Y luego encender la vida
entre clase y clase.
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Y empiezo a vomitar.

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-- Tal vez ahora te estés encuadrando a ti misma en una nueva ficción. Y, ocupada como estás en ello, no necesites plasmar tus sentimientos por escrito. Seguro. O quizá no tengas la cabeza para eso.


(Sputnik, mi amor)


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Y ya sé que hace mucho que no escribo

y que ahora lo que hay que hacer es

aprovechar el tiró-re(e)volución.

Entre otras cosas.




Ya no sé qué hacer conmigo

sábado, 29 de enero de 2011

Los días sin ti serían precipicios


Camino de diodos en ámbar
como semáforos que llevan al fuego.
En otras direcciones no hay luz
ni risk ni Glory.

En otras direcciones…
Chesire en un árbol de gatos negros
con la sonrisa torcida
y los ojos locos.

Pero… ya no está
…no está
… está.
(el eco de Cálcifer se ríe de mí)

Me corta el pelo
y acorta la distancia
moviendo piedras lunares
en tablas que poco tienen de castillo,
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dejándome más sola.
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Te deslizas como si fueras de viento y al contacto con mis dedos... te desvanecieras.

Si tu magia ya no me hace efecto
cómo voy a continuar

martes, 21 de diciembre de 2010

Sus labios escogen, y sólo quiere hablar.


Hoy vuelve a estar desnuda,
pero triste.

Afilada en todos sus vértices redondos
como una lanza roma que caza mamuts,
pide por sed y le ofrecen más veneno.

Mientras se rompe la superficie
se alimenta de nucleones el miedo
y acentúa sus recovecos
la parte oscura de una sombra:
______consumida
______insípida
______Metódica.
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Ahora sus venas son un poco más azules
como en los libros de biología
(o en los cuentos de hadas)
Y, aunque pinte carmín
las comisuras violetas de Diciembre…
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Nada enciende sus mejillas.
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Su cara vuelve a estar desnuda.
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… Pero ella no quiere estar triste.
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La vida no es un deporte de espectáculo, ganar, perder o empatar. El juego va en progreso, tanto si nos gusta como si no.
Así que hazlo, discute con los demás, haz trampas, cambia las normas, tómate un respiro y atiende a tus heridas. Pero juega... juega, JUEGA.
Juega duro, juega rápido, juega dulce y libremente, juega como si no existiera un mañana.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Finjamos que nada nos puede hacer daño



Un poco de calor eléctrico
para este invierno que no ha empezado.
Por qué tengo siempre las manos tan frías
con todo lo que te quiero.

es conocerte
aprenderme tu olor
Es una bendición del cielo nuevo
sobre las ruinas de otra ciudad.

Verde la sangre pero feliz.
Saber que no sé nada
y no me importa
(creo)
¿Creo?
Soy creyente y mientes como nadie,
pero hoy no te has puesto la gabardina
y va a llover.

Sois la cuerda trenzada
la sutileza de las peticiones,
cuero negro y roto
como metáfora de metáfora.


Como todo.



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No te acostumbres, así siempre te pilla desprevenido y siempre sientes el cosquilleo que te alegra el día, o el sopetón del 'no me lo esperaba', como una calada de vida o un pensamiento similar a 'pero qué bonita eres, coño', sabes entonces que es mutuo y se te pone la sonrisa de idiota por dentro, seguro, suena como los abrazos a distancia o besos con lluvia, según cómo se tercie. Te sientes pequeño y estás a gusto.

Y para qué engañarnos... esa sensación está de p*ta madre

domingo, 7 de noviembre de 2010

viernes, 5 de noviembre de 2010

¿A qué huele la sangre?


¿Sabe a metal la boca del estómago?
Pero todo huele a esponjas húmedas
si muerdes sangre.
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Y estos ojos azules de juventud preñada.
El hierro en las uñas afiladas
con leones y restaurantes abiertos tres siglos.
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(Yo también la echo de menos.
Cómo recitaba las eses
y presumía de marfiles alineados
como constelaciones
en nacionalismos que se hacen trenzas
negras
como los lunares prohibidos.
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Dónde estás.)
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¿Y ahora?
Ésta pone los ojos así
cuando habla de soledad, muerte y locura.
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Insultante otoño
del rojo granada y marrón esparto.
Pero todavía estamos verdes
y nos ahoga el plomo de batallas naturales
perdidas
que nacerán mañana.
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Por lo demás no ha cambiado nada, pero nada sigue igual.

domingo, 3 de octubre de 2010

¿En qué se parecen un cuervo y un escritorio?

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No siento nada, ahora:
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ni la yema de los dedos,
los calambres
las miradas
y los gestos;
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Eso que cambia el gusto
y eleva el gasto
de saliva.
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Yo también tengo una mano amiga
y árboles llenos de ramas en mi espalda.
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Me confundo contándome cuentos,
no valen valores en las baldas
y en balde quiebra la línea y luego yo,
ego,
istmo donde no hay más tierra,
materia negra
y fría
sin cruces pero con cortes.
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Espero que no te importe
porque a mí
la antimateria
_______me hace indiferente
_______destrozo trazos como trenzas
_______y hiero si quiero o no.
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Escribo sin con-junciones,
no me llego a los talones,
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Los soplos sólo sienten la vida
si ya está muerta.
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Antes eras mucho más muchástico, has perdido muchedad


Dulce locura, tú mi droga más dura.



Con cuerdas anudadas en los dedos
como si fueran telarañas,
me ato los cordones
y me pongo la zancadilla.
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Muerdo el aire que te falta en el cuello
y me veo más bailando en fuego
de lo que nunca antes había jugado.
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Décimas y centésimas deliran
del mal humor al sol de hoy
y a todo eso que guardo en servilletas usadas.
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Me abrazas los abrazos,
desafías las miradas
y los teléfonos
y el ruido.
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Siempre el ruido.
Ruido huido y huyendo por tradición.
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Yo sí que no tengo tango, corazón,
ni razón sin-con.pasión
y no rimo participios.
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Olvido los principios
y me voy por las ramas bajo tierra,
subterfugios sucios
socios de mis andanzas.
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Soy como un camión de mudanzas
que sólo tiene segundo piso,
y no lleva más que cajas
de cartón vacías
una vida a cachos
pedacitos de ti
tarros de miel
...
Incoherencias.
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Como cuando discutimos
o se me enredan las cuerdas de las manos
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( 8 )
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-Yo no me sé expresar -dijo la Maga-. A lo mejor otras podrían explicarlo mejor pero yo siempre he sido igual, es mucho más fácil hablar de las cosas tristes que de las alegres.



jueves, 26 de agosto de 2010

Y cuando vuelves hay fiesta en la cocina




Te vas
cuando sale el rocío de los lagos secos,
no preguntas.
Ni siquiera te despides.

Me dejas defendiéndote
con uñas
(Y ojos brillantes que aprendí de ti)
diciéndole a todos
que tú también eres vida
_y que me han crecido tus andares
_desafiando la propiedad de los tejados.

Me escoges
entre todos los que tienes
y velas dormida la noche,
entrelazando las lunas,
rompiendo jarrones,
arrinconándome en la cama
siempre que me quedo quieta
para que no te alejes,
para que me dejes tumbarme a tus pies.
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Y así robarle al rocío
las pocas mañanas que no madrugas.
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( 8 )
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... y los gatos, siempre inevitablemente los minouche morrongos miaumiau kitten kat chat cat gatto grises y blancos y negros y de albañal, dueños del tiempo y de las baldosas tibias, invariables amigos de la Maga que sabía hacerles cosquillas en la barriga y les hablaba un lenguaje entre tonto y misterioso, con citas a plazo fijo, consejos y advertencias.