martes, 22 de diciembre de 2009

Que limpia las manchas de poesía y sangre del edredón


He acabado un cuaderno
y le tengo pánico a las hojas blancas.
Crecen murallas de un reloj con tres granos de pena
______________________( y en aumento)
y los miedos me empiezan a mordisquear las uñas
hasta dejarlas en carne viva.
.
Ya no quedan diciembres
ni perdones que valgan.
__Ni palabras.
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No entiende de dolores
el capilar más dañado de la flor,
el sépalo envuelto en pintura,
los huesos calados de frío,
__
La mano que escribe.
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Enturbia la quietud del capicúa
con sacos curtidos de razones
para darte alas
y motivos
por los que no puedes echar de menos.
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( 8 )
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Gente valiente que tiene miedo a morir y a que se mueran los demás.
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Escribir canciones, pintar corazones
no me basta, no quiero hacerme ilusiones.
¿Cuánto tiempo he de esperar para verte?
Y es que yo me muero por dormir contigo
[...]
Comernos el sol y la luna.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Sentir que es un soplo la vida.



Y púrpura, tremenda e irremediablemente púrpura. Así es ella.
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( 8 )
Puedo saber que sin vosotros duele más.

lunes, 30 de noviembre de 2009

& desafiando el oleaje sin timón ni timonel



Intuyo secretos,
estados, colores,
personas.
___Pero no conozco a nadie.
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Choqué hace unas cuantas eternidades
con un abrazo semidesnudo.
Regalaba besos en la frente
________poco a poco marchita
y palabras que vuelan de la lengua al oído,
que lo contienen todo
_____________(Incluso sonetos y preocupaciones)
.
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Me han hablado sobre un vivalavida
con cazadora de cuero,
lengua amarga de bar vacío
y taburete alquilado cada sábado
enganchado a la más dura de las drogas
__--se me ha caído un mito--
y a punto de llorar de futuro
__________(No nos queda nada
___________de lo que hoy lo es todo)
.
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Parlotean los barrios cohibidos
a espaldas de un bufón triste.
Se viste con colores tan vivos
que confunde mentiras con sombreros
y sabe hacer chirriar sonrisas
___________Cada vez menos forzadas.
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Vi una vez fumando en la calle
a un John Travolta sin su chica,
un chico con recursos si se aplica
dos dosis de no saberse las letras
_y chicles para escoger de tanto quejarse de sabores.
_______Un tío listo, en definitiva.
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Entrevistó a mi verano pasado
un proyecto de periodista distraída,
casualidadmente –hablando en pato-
con unos cantautores bohemios,
Murakami, Cortázar y las esdrújulas,
el color rojo.
________(Era propensa a padecer suspiros)
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Aullé arañando idiomas
junto a una fiera de toda la vida
subestimada por una sociedad de altos
con expectativas rozando el suelo.
Y me decía:
_____Todo va bien… ya sabes cuándo.
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Erosioné de lleno un gen inmune,
una primavera nevada de espasmos,
una oreja colgada en manos de un niño…
__El romance ajeno
__de un par de muchachos perdidos
__en la leve inmensidad de lo cotidiano.
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Crecí cientos de horas sin saber aprovechar
junto a un doble de escritor y mago,
espadachín, poeta y matemático
lo que son las celdas bemoles de seis segundos
y la cafetería de instituto
convertida en desayunos y meriendas
___________Que no engañan ni a las bodas.
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Soñé hace milésimas de vida
que conocía a la sombra de quien camina aquí,
ausente,
callándose lo que más duele
________(de eso estoy segura)
y pidiendo cita en la agenda de mi mochila.
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Desconsiderada, la perdí junto al sueño y el pudor.
Grandes males sin tantos buenos remedios.
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Y yo..
Yo no conozco a nadie, ya.
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( 8 )
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Por ti suspiro
mas no te engañes..
mi aliento extingue hogueras.
Srita. Hielo, encantada.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Que en casa de María de Magdala las malas compañías... son las mejores.


Hay un museo cerca de casa.
Cerca de una casa muda.
Cerca de todas las casas.
_Lejos de la lejanía.
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Y allí descansa...
trapichea con ruegos por mirada,
con pálpito por huella...
se deshilvana en la privacidad
que la contiene
impoluta
virgen
breve
tan puritana...
y a la vez tan puta...
.
Oh, dulce perdición. Sólo disfruta
si acarician su vientre plano
de azul rasgado por el plata ajeno
y ombligo tejido entre mil manos.
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Tan dócil y sincera
que sólo baila con quien ella quiera.
Y sólo quiere con los que la visitan.
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Hubo un museo cerca de una casa.
Cerca de una casa, grita.
Cerca de todas las casas.
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____Lejos de todas las cosas.
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( 8 )
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Y si la Magdalena te pide un trago tú la invitas a cien, que yo los pago.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Conspiré contra el sol, enviudé de farol... cómo pasan los años


No voy a tirar esta hoja
Duero abajo, naufragante,
ni aire arriba, deseosa
de cantarle a las montañas.

No voy a cortar esa rosa
del jardín de los inviernos
ni quiero despertar en sueños
tras un amarillo brillante,
ebrio de robles, distante,
como la poesía sin dueño
con la que trafica.

Una guitarra llora,
la pluma se sacrifica
en la fría muerte que las musas
dibujan con adoquines del puente.

Y corren las gaviotas tras los pasos estatuados
y se muda el rojo de los mofletes
al castillo cercado por torturas.

Se arrinconan los veranos en la frente
de Sabinas y Nerudas
que viajan solo para verte
y tomar prestadas dos mudas
sucias como pseudónimos,
ánimos,
discos enteros.

Os amarran los veleros
al barrio de Mala Strana.
Roban los troveros
el olor a ciudad en bragas
y huyen con el tesoro
de vuelta al punto de partida.

Se ahorca Neftalí en tus calles.
Desamanece en gris, niebla fina
que ahora acoge y tañe,
inspira y regala
a Prado y al Bombines
un preciado puesto de trabajo.
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( 8 )
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Me pasé de la raya con tal de pasar por el aro.
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Don Ricardo Neftalí, viéndose ya como poeta, pasea un octubre por Praga (ciudad amarilla por excelencia) y se cruza en alma y calle con Jan -conocido del gremio-. Y se adueña de su apellido, y de su otoño, y de su color favorito... hasta convertirse en Pablo, tal y como lo leemos hoy en día



martes, 27 de octubre de 2009

"¡Hasta mañana!"Les dijeron... pero no habrá hasta mañana.


Ya no hay charcos tuyos.
Hace meses que no llueven
interrogaciones.
Se agotaron las capuchas,
enzarzaban suspiros con disimulos
y mentiras piadosas.
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No hay charcos, no.
Ni humedades en un techo
que ya han pintado
de violáceo
a base de errores…
y de caricias…
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Del color que a ti te falta.
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No hay sudor
frío, que surca espaldas
ni cálido, que duerme en colchones.
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No hay vapor, no.
Ni nieve en los tejados,
ni una gota de saliva en los labios.
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Escóndete en otra ciudad
de mismo nombre…
pero que no te duela tanto
como esta que te exilia
hasta su propio suicidio
por desertización anticipada.
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( 8 )
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Como las ballenas. Las viejas ballenas a las que sus propios hijos traen hasta aquí con engaños porque así, piensan, pueden seguir ellas adelante.
"¡Hasta mañana!" Les dijeron... pero no habrá hasta mañana.
Se secarán en la orilla hasta arrugar y morir... y todavía.. el último recuerdo.. será para sus ballenatos.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Un barquito de cáscara de nuez.. adornado con velas de papel...


Se desperezan los edificios
al alba.
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Abandonan la ciudad
y las meticulosas noches
hacia un campo que se viste
Con hierba extranjera.
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Se dibujan tras la exquisitez
de la tinta manchada
_______de invernaderos.
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Y golpean de súbito
contra los cristales.
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Ya no vuelan.

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( 8 )
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La conoció en un bar y en el hotel le arrancó la blusa provocativa, la falda entallada, los zapatos de tacón alto, las medias de seda, los ligueros, las pulseras y los collares, el corsé, el maquillaje, y al quitarle los lentes negros se quedó completamente solo.
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Y se resfría en invierno... y no da sombra en verano!

lunes, 12 de octubre de 2009

Cero más Uno somos Dos, le dice


Lejos… hay renglones
de madera sin soportes,
escotes de primavera

que se miran vanidosos en el agua
tratando de buscarse por su cara
tan feos y tan sucios como eran.

Bucean enredones en peceras
y saltan, altivos, los salmones.
Miénteme siempre que quieras

que no conseguirás que no te crea…
que mi aire desafía tus pulmones…
que no quiero una luna por cabeza…
para quererte tengo más razones.

Desviste la tarde que nos acompaña
tu sol, batiendo entre los juncos,

secándose el sudor de la semana,
dejándonos a solas y tan juntos,
de bruces con el tiempo que se marcha…

Que camina…
errante por senderos,
oscuro y lento, hacia delante…
como el denso papel de los veleros.

Retrocede con alma de viajante,
a expensas de los mapas más sinceros
que son su soledad de caminante.
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( 8 ) [H&C]
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-No faltará nada...
El paisaje, que nos lo olvidamos.
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Porque cuando se juntan dos ríos se hace fuerte la corriente...

miércoles, 7 de octubre de 2009

Y que la luna se ha vestido de arlequín pa ti y pa mí


Te has mimetizado
en perfecta simbiosis
con octubre,
___.cuando todo está así…
_como
__________dormido.


Hoy estás cromático.
O ausente gris.
O rojo, ocre, púrpura.
Azul, sepia, verde…
_____________Aquí.

Como la lluvia que no moja
y viento que no mece.
Como palabras tibias
_____que se aprecien
cuando una chica se sonroja.


Y te enotoñizas tanto
con esos ojos
______marrones
y tus ganas de nostalgia
que no puedes ser tú otra cosa
que mi
____estación
_______preferida.
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( 8 )
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Será por ti que no me da la puta gana de asomarme a la ventana ni para verlas venir[...]
seré lo que no quise ser, seré tu cielo, tu antojo, tu niña, tu mar,
___serás hijo puta, guiñandome un ojo, me dice la luna al pasar.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Ya no llevo agosto en la cartera... ni costo para amenizar la espera..


En cuanto la imagen se olvida
del cuerpo al que atiende
le cierra la puerta a la vista
y se deja las llaves por dentro.

Callejea ajena a estruendos,
colores y distancias
y mira arriba, lejos,
emborronando algún pájaro,
cantándole a su huida.
Meciéndose en tus brazos.

Camina, perdida,
parando en los semáforos
y buscándose la sombra,
huérfana de amaneceres,
bajo los adoquines
empapados en otoño.

No sabe ya lo que hizo
para esquivar lo que le viene.
Juega con sus propios rizos,
protege todo lo que tiene.

Y vuelve, lenta,
cuando la imagen se acuerda
de cómo entrar por la ventana.
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( 8 )
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O no pienso en nada, la mirada se me pierde en el cielo, o en los árboles, o en un objeto pequeñísimo -una semilla, un insecto- y se me hunde el pensamiento en esa modorra que va disolviendo el bulto y el color de lo que veo, y los sonidos, los olores, hasta que todo se convierte en una sensación borrosa y me parece flotar en el agua cálida de algún río secreto.
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"El Oro de los Sueños"

domingo, 27 de septiembre de 2009

Mi casa está donde estás tú... los mismos ojos..la misma luz..


Reposa en la mesilla de noche
un púa dormida a gritos,
el uniforme viejo
de la indiferencia desnuda.
Una mentira en los bolsillos
y la siempre querida
sonrisa del más bobo.
Se respira ingenio en la sala,
supuran cerveza las paredes.
Nadie conoce los fantasmas
ni siquiera si, acaso, duelen.

Clava en el armario la voz ronca
amaneciendo a las cuatro de la mañana
y se enfunda en cuero,
en camisas usadas.
Emborrona su propio recuerdo
con fugaces risotadas
y humo seco
que esparce como vestigio
siempre que le dibujan.

Es todo un granuja
que besa el fondo de los vasos
buscándose otros brazos,
nadando en polvos de bruja.

Es un arlequín borracho
veinticuatro horas consciente.
Es la tibia mano inerte
que saluda si está sola.
Pisa fuerte cuando llora,
desgarra la roca en la frente.
Optimista descarado
que suena a rueca rota de juguete,
a pasión por los milagros
y desvergüenza en la corte
cuando vienen a verle.

A solista eléctrico sin notas,
poema incauto de luna creciente.
Endeudado corazón latente
unido al alma de los idiotas.

Tiembla el suelo bajo sus botas
y suspiran las farolas a su paso,
bosteza ironía a los ojos del fracaso
inventa melodías cantadas en mil bocas.
( 8 )
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(Felicidades)
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Y los niños tontos con las chicas malas...

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Mírala toa sonriente aunque le canten malamente


Me he quedado dormida en una ola.
Subo. Me miras.
Subo. Te quiero.
Subo. Buenos días
Subo. A las ocho.
Subo. Tómate la última.
Subo. Nadie sabe.
Subo. ¿Cómo va?
Subo. Cinco minutos más.
Subo. Que te quiero.
Subo. ¿Dónde estás?
Subo. Aquí, en la ola.
Subo. Miro abajo.
Subo. Te llamo por teléfono.
Subo. Veo la costa.
Subo. Qué lejos está el suelo.
Subo. Subo. Subo.
Y me paro.

Y sé que voy a caer
Y no sé qué soy tuyo,
y te escucho..
Y me caigo.
Y me pego la hostia de mi vida,
de esta no me mato.
Allí está mi diente
¿Tanto sangro?
No, no… de esta no me mato.
No me hables
… dos costillas rotas.
Egoísta
… el bazo.
Te has olvidado de mi
.. puedo estar moribunda
pero a mi no me cuelas una tan grande.

Bonita costa… qué pena que no estuvieras.
… estaba.
¿Dónde?
En la puta ola.
Me he quedado dormida en una puta ola
y no… de esta no me mato.

Más suerte la próxima.
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( 8 )
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-Yo hago caso de aquello a lo que el hombre tiene derecho. Tal vez de lo único a lo que tiene derecho.
-¿Y qué es?
-El beneficio de la duda.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Entre tontos, entre necios, besos que no tienen precio y gente del montón.

En tan solo una noche
te has soñado hacia atrás
como los cangrejos.

Avanzas ahora en el reflejo
de la estupidez escrita
cayendo a la puerta abierta,
tropezando en los escombros.

No digas que no sientes los hombros
por encargos prestados.
Sin excusas y queriendo al lado…
a saber qué es lo que sueñas.

Vuelve a ser tú la dueña
del optimismo dibujado
en retazos de acuarelas
que no se derraman por las paredes.

Otra vez… pequeña, breve,
instantánea entre momentos,
roto entre tejidos,
la bruja de los cuentos,
egoísmo de maullidos
acunantes de sosiego.

Una noche más…
y la marea arrastra los castillos.
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( 8 )
Primavera09
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¿Y si no quiero quererte y te quiero sin querer?... incluso si quiero no quererte y no quiero que tu me quieras si no es queriendo quererme y te quiero?... y si quiero quererte pero te quiero porque quiero quererte y si no quisiera ya no te querría? no son peores que no quererte... de hecho sería terrible no quererte porque no quiero quererte sabiendo que tú me quieres...
porque no es lo mismo que nos queramos porque nos queremos, que nos queramos porque queremos o que nos queramos porque queremos querernos.
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By Tú (citado)

viernes, 4 de septiembre de 2009

No existe forma más triste de ser inmortal.


No recuerdo calles,
escombros, libros
ciudades enteras.
A veces tampoco la risa
o el año pasado.
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Se me olvidan los pájaros heridos,
tocados.
Casi escritos.
Con las alas manchadas.
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No puedo ayudarles.
No puedo bañarles en una vida
que no será nunca la suya.
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Sin firma, sin fecha,
a medio dibujar.
Con la cola estrecha
y sin poder hablar.
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Nacen, así,
los cuerpos inacabados,
los borrones de las fotos
y el vacío.
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Se secarán…
por un breve error a pie de página,
por el polvo entre las hojas.
Por no tener un nombre.
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Y lloran
(o lloraban)
lágrimas como cristales rotos,
ajados,
esparcidos
en gotas de tinta seca.
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No vuelan:
están cojos.
Solo tienen un atojo…
llegar a donde llegan
aquellos que mueren.
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( 8 )
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Aligera el horizonte
la luz oscura
hasta el punto
en que, privada de tiempo,
se desvanece la música.
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Y cada noche recordar...Un suspiro o un silbido, o mil cosas más

martes, 1 de septiembre de 2009

Los pájaros visitan al psiquiatra...y las estrellas se olvidan de salir..

Madrid es inmenso
comparado con un pueblucho tranquilo y habitable.
Madrid es obras continuas y ruidos
... son ronroneos...
la ciudad te habla...
te cuenta sus batallitas
te hace feliz.
¿ Batallitas de ciudad herida ?
Madrid tiene tantos sueños como edificios de oficinas
y los quiere conseguir todos a la vez.
... en Madrid hay poetas...
que se alimentan de la ambrosía que la ciudad destila
y eso no lo tienen muchas ciudades.
A mi las grandes ciudades me llenan
eso de... solo entre tanta gente... no esta mal

Yo prefiero no enamorarme de ninguna ciudad aún.
.. el mundo da muchas vueltas…
igual mañana tienes que irte a vivir a Madrid
Todo gira. El mundo no iba a ser menos
y... Me iría. Y no me quejaría
me gustaría tanto como cualquier otra
o incluso más...
Pero.. no quieras echarme tan pronto
que acabo de empezar a vivir.
Zamora es una gran pequeña ciudad
... sabe guardarte cuando necesitas una muralla ^^

Apuesto algo a que hay partes de Zamora que no conoces.
Sabe enseñarte el cielo de noche,
sabe callarse, sabe mecer...
¿Qué no sabe hacer? Ser Madrid.
Los plagios nunca salen bien.
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( 8 ) (S)
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.. hay una poesía en esta conversación
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Que no me da la gana pasar media vida buscando esa frase que tal vez no exista.

lunes, 17 de agosto de 2009

..Que esto mereció la pena... ¿Pero y si fuera..?


Hablan...
hablan los llantos secos,
las enredaderas.
Las nubes del Himalaya,
los almendros.
Se tiran del pelo todas las cabezas
desesperadas
muertas...
Que dejan morir
una pieza más.

¡Grita!
mañana seguirán..
Sólo 24h.
Encerrado entre la falda
de tu musa
¿Mereció la pena?
Enloquecido idiota
que espera las hélices
sobre su débil imagen
...viéndose ya desde fuera.
Una pierna rota
y el alma... en carne viva.
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Sácalo de ahí,
solo queremos un cuerpo
para enterrar,
para llorarle.
Para pedirle perdón.
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¿Y si fuera otro?
Con ojos aventureros
y sed de cima.
Novio, amigo,
el padre de tus hijos.
¿Acaso te conformarías con nada?
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Flores rotas.
Vómitos helados.
Dulce fusión con un sueño.
Una afición a los inviernos
mutada con las cadenas
de una cara bonita,
que engancha
y te hace perder el norte
surcándolo de granizo.
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Él no lo hizo...
No dejes de buscar ahora.
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_____
...Y todas las toallas abrazadas al suelo.
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( 8 )
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(Con todo mi pesar)
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“Por él campaban toda suerte de arlequines al frente de naciones que hacían malabares con las sonrisas y las lágrimas de las princesitas, que vivían en la misma página que ellos y no siempre eran guapas.”

[H&C]

lunes, 27 de julio de 2009

Y báñate en mis ojos... que se joda el mar


Sedientas suelas
embarradas en casi siete rosales
lloran amargas huellas
sobre el río de una vida.
Un soplo frío en la nuca
del robledal perenne.
Un delirio loco en las muñecas
rotas de indiferencia.
La carrera de una hoja
que se figura yaciendo marchita
y no por eso frena su caída.
El gato que falta
tras los arañazos mudos.
Una voz hiriente
camuflada en palabras escritas.
La luz cuando falta de día
y reseca las noches.
Un par de apellidos
que recorrerán el mundo en coche.
Arrugas pícaras en los párpados
de la nostalgia ínfima.
Un abrazo prohibido
lejos, cruzando la frontera.
Acordes pintados de negro
en unas manos inexpertas.
Las sonrisas tristes
que regalas cuando muerdes.
Los años que faltan
y una espera tatuada en sangre.
Brillos, gestos, mugre, carne.
Y un “te echo de menos”.

Cerca del final...
_____Donde todo empieza.
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( 8 )
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Porque cuando una puerta se cierra... se abre una ventana

lunes, 6 de julio de 2009

Cada vez que te vas... hago trampas al blackjack


Zamora, zarzamora, otrora, aurora, sola, soliloquio, solsticio, santuario, armario, armadillo, chiquillo, chasquido, silbido, soplido, soplo, escoplo, patroclo, patrucia, poetricia, poetastros, poetisos, indecisos, avisos, avisados, abusados, abusones, cantautores, colores, calcados, calzados, domados, domingos, dormitados, adornados, aduaneros, copleros, manteos, mosquitos, repito, remate, empate, estante, instante, insomnio, escombro, estampa, musa, _, blusa, excusa, exhalación, canción, canciller, campo, blanco, blasfemia, bohemia, bodegón, botella, ron, rodeos, reguero, vuelo, vuelto, viento, sentimiento, casamiento, casualmente, enfrente, corriente, correcalles, valles, volcanes, señales, señuelos, pelo, palo, pañuelo, cielo, Ciorán, celeste, peste, pastilla, pasadizo, rizo, rozado, enmarañado, enamorarte, enorme, informe, formista, pista, piso, paso, pasado, poseído, frío, estío, estival, carnaval, carne, careta, paula, _, veleta, velero, vaquero, verde, vomitivo, bombilla, bomba, lomba, gamba, bamba, mafalda, espalda, espacio, espiar, copiar, corona, leona, lectura, anchura, hura, hurón, zarpa, zapato, lazo, loza, lunar, lunático, báltico, bajar, jugar, joder, correr, carro, carroza, rozadura, oscura, hospital, hoja y ojal, ojeras, morera, moras, morado, demacrado, policromado, cromo, crucial, cruel, pincel, pintura, pintor, flor, floritura, basura, besa, beso, verso, soberbio, Sanabria.
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( 8 )
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Ven, verás, querrás, y tú repetirás... has, has, has de soñar...

domingo, 28 de junio de 2009

Vamos como desconocidos que se conocen muy bien.


Se asoman a ti nuevas pulsaciones
cuando en el balcón de los ríos
callejean sus enmarañadas palabras,
y te soplan en el cuello,
se entrecruzan la alborada
y el sueño delirante
nadando, respirando la sangre
que supuran en milagros
los versos, a ras de tierra.
( 8 )
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Taller abisinios Mayo2009
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A tanto silencio,
le bastan unos labios
para ser
.............palabra.
( I )

jueves, 18 de junio de 2009

Condenado... a mirarte desde fuera... y dejar que te tocara el sol


Jueves. Quizá lunes. O tal vez sábado, ya ni sé. Los días son iguales para mí. Las noches son fotocopias unas de otras, gastadas de colores y en continuo claroscuro. El calor… qué importa que no sea el tuyo… me duerme con nanas acompasadas a la lluvia. Tic, tic, tic, tic. Medio respiro de reloj, repetido infinitas veces en una tormenta. Chocando eterno contra los adoquines.
Tic, tic, tic, tic. El repiqueteo del dedo que golpea el cigarro contra un cenicero roto, tras las ventanas. Tic, tic, tic, tic. Y las uñas de un gato negro arañando la ciudad, ahogado en un tejado. Huyendo rápido del agua para esquivar las gotas imantadas que se pegan al pelaje callejero. Y desaparece en las sombras vetustas y grises de la lluvia de este jueves, lunes, o tal vez sábado… nadie sabe.
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( 8 )
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Nada de lo que sucede se olvida jamás, aunque tú no puedas recordarlo.
(El viaje de Chihiro)

sábado, 6 de junio de 2009

...Un tembleque en las pestañas y muy poco tiempo si me dice que ya nos veremos


Las pocas veces que duermes por las noches
ella te arropa y vela en continuo sigilo.
Cuando es ella quien descansa bajo los párpados entornados
tú la despiertas, insolente, con un beso.
Y se queja de cariño sin mirarte siquiera.
Y te devuelve el beso de lejos, y sin labios.

Hay días que arañas
y ella sigue el juego de colores
sonriéndote con pupilas verticales.
Hay mañanas que te despierta,
jugando a cantarle a las palomas
que corren por el tejado.
Hay tardes que la sientes llorar
mientras busca a quienes le arrebataste.
Y las lágrimas se le dibujan permanentes en el rostro
como líneas oscuras con matices egipcios.

En momentos desesperados se deja,
se abandona a sí misma
y eres tú quien la maneja.
Y te permite acariciarla, sin miedo.
Sin reproches.

Pero día a día
es ella la dueña de tus actos.
Sutil, te enreda en su vida
y te dejas domar, como un buen amo.
Y si le apetece dormir, le cantas.
Cuando decide jugar te prestas para que muerda y desgarre.
Si te dice que trabajes…
le escribes con sangre
y firmas con la huella tiznada
que ella plasma allá donde la inventes.
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"Ahí, debajo de las montañas asabanadas, dormitan los maremotos terrenales como los gatos en sus cestas. Esperan una de tus miradas, ni siquiera una protesta por las uñas que se clavan en los enjambres erizados. Sonriendo y sin salir mal parado, el huracán vuela aferrado a los nudos de su espalda. Y rompe la quietud mansa del agua cuando ronronea atigrados maullidos en las lindes de la sabana."

miércoles, 13 de mayo de 2009

Monstruo de papel, no sé contra quién voy.

Perdonadme, pero hoy no me salen las palabras. Volaron, como vuela el gorrión al escuchar el disparo. Se fueron, acompañando al inmortal en el que se ha convertido. Y es que hoy se nos rompen los vasos de cristal en las manos, tiembla el pulso del que le hace eterno en unos pocos acordes y se le quiebra la voz a los quinceañeros de los ochenta. A los que conocimos los vestigios de una vida... se nos encoge el alma y se secan las teclas de nuestras fuentes particulares.

Por hoy... nos sobran los poetas. Nos falta uno.









Creo en los fantasmas terribles
de las calles mojadas que te han visto crecer.
Dime que es mentira todo,
que no estamos llorando esta vez.
Que no te de miedo la eternidad
aun que sea demasiado tarde para comprender
que has pasado sin tropezar
con la chica de ayer
en un mundo descomunal.

Siento (mucho) nuestra fragilidad.

sábado, 2 de mayo de 2009

Me gusta el juego y ver... que ya vino.


Viajas por caminos
que te llevan a Roma
tras cristales translúcidos
de autobús, sin forma:

Al fondo, difusas
reposan las montañas
de Gredos, lineales y mansas
como un embalse de aceite.
El horizonte, húmedo
como tus mejillas
en las noches que duermes solo,
guarda bajo llave inglesa
los confines del mundo,
eternos.

Y un paso por delante,
dueños del segundo plano,
los reflejos escarpados
como cascadas rebosantes
de vida, furiosas
que acaloran el aire.
Bajo su manto,
campos de tierra luminosa
como las pupilas de actriz
que se deslizan vibrantes
en bañeras de focos.El alfil
de ajedrez visto en la cuneta
tiene nombre de amapola verde,
altiva y sin darse la vuelta,
fumando minutos en la estación de trenes.

A la espalda, tras la chica,
espléndido un campo rojo
teñido por sangre de batallas
y lanzas de los relojes.
La vida entera a un lado, armada.

El tiempo y la distancia al otro,
sabiéndose ganadores.
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Diáfanos ocres sobre
el azul
.................y el mar,
un día,
mansedumbre de bueyes paciendo
en prados infinitos
......................................-el recuerdo-.

viernes, 24 de abril de 2009

...Y la media luna por Bagdad.


He vuelto
al suelo que me dio
sustento años ha,
de aquí las raíces
que se enredaron en la vida
hoy, enjambres
de luz matinal
regresan al día
por ellas.

Hoy, bandadas
de gritos libres
se cruzan por la calle
con aquellos que debieron
ser sus pájaros
y que yo tomé
como míos,
y arranqué del cuadro
y pinté en otro
que no los recordaba
como lo hago yo.

Hoy, verdean
los campos
con ese sentimiento
con el que las madres
reciben a sus hijos
huérfanos,
con los brazos abiertos
y sin pedir motivos.

Hoy, piedras
grises ceden
al asedio del musgo.
Son pobres
alhajados
una noche
para volver
al lecho
en el día.

Hoy, libélulas
azules
(casi del color
de tus ojos)
sobrevuelan altivas
el lago, rozando
sus diminutas patas
el agua verde, negra,
profundo abismo
donde espera el verdugo
su muerte a la puesta de sol.

Hoy, se repite
el ciclo de todo:
se embellecen las
ramas frutales,
ríen los petirrojos,
huyen los ratones
por la leña
y un siamés
disfruta de su posición
de cazador,
tras ellos.

Hoy, no soy yo
quien sonríe:
es la Madre quien
parece sonreírme a mi.
Otra vez, he vuelto.
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(8)
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No sé qué contarte que no me hayas dicho tú primero.

miércoles, 15 de abril de 2009

Dime quién te ha colgado el mar en las pestañas


Llora el árbol la resina
y se cierran los pétalos.
Inyectados los ojos en ira
y rabia contenida en los dedos.

Gris come por dentro
más negro que blanco
poco a poco, subiendo
del alma a la garganta.
Ya ni siquiera canta
saca la arena del bolsillo,
saca su vida a cucharadas.
Se rasga el cuerpo con rastrillo
y sangran, las bandadas
que mueren por el pasillo
de una clase abandonada,
moribunda y sin colorido.

Frugal como un suspiro
cabizbaja, huyéndonos
como las ratas del ruido
arrepentida por el abandono
de ella, su palabra
el oleaje de los bobos
ilusos que necesitan
una dosis de sonrisas
que les mienten por los codos.

Ni isla de naufragio,
ni el palacio de los Momos.
Ya casi ni el tejado
donde arropa el infinito.

[Ocho]
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Y entonces estás
queriendo ser tú otra,
pareciéndote tanto
a ti misma, que tengo
miedo de perderte, así.

jueves, 9 de abril de 2009

Y tengo una pecera sólo para beberte...

Llueve
en el alféizar de tu ventana,
un llanto desparramado por la acera
y las lágrimas tiznando el cristal
de gris ceniciento,
descontrolado
por los caminos
que os llevaron a Roma.
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Te llueve.
Me asomo a ti
y creamos los dos el sol
que llega pronto en la mañana,
homicida de los astros
que surcan tu rostro,
deseosos de morir en tus labios.
Brillantes. Mojados.
Con el regusto a olvido
de noche
(mal olvidado).
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Nos llovemos
juntos
entre los brazos
el uno al otro.
Incesantes, escondidos
sin cansarnos.
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Les llueven
las gotas de cera
desde los aspersores.
Pasajeros
en una pecera
como piedras
en el mar.
Observando
(sin perdonar)
esa, la danza
de peces de colores.
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Y aun tú, yo,
y el agua entre nosotros.
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Esta vez reposaba tranquila en el alféizar de la ventana contemplando, pequeña, cómo los presentes se volvían locos.

lunes, 6 de abril de 2009

Más de cien motivos para... no, cortarse de un tajo las venas


Respira el pasado del que carece
la sombra del chico al que acompaña
que entre trapos sucios mece
su sueldo de bar en la barra.

Los hilos cortos le crecen
a la marioneta que encarna
en su papel de mequetrefe
que besa con descaro la falda
de Dulcineas que merecen
un aullido entre las cartas
y un lazo gris que estreche
sus andares en la escarcha.

Pierde tacto en la trastienda
entre tinta china se mancha
de rojo sangre las vendas
si amanece antes de mañana.

No tienen vida las quejas
que a hombros de insensatos
deja como sacos de velas
sin mástil al que amarrarlos.

El aire entumece el rostro
mientras se muerde las manos
con el nervio de la etapa
en la que comentan los gusanos
cómo el rey visigodo se mata
y llega el pueblo cristiano
enseñando en sus cruzadas
que la historia es prosa versada
y relatos.

Bebe flores que contaminan
con sus pétalos la pupila
que se agranda, sedienta
de la luz oscura que se alquila
o se vende por gramos mientras
en una esquina la anidan
con un cartel luminoso
rezante: es de la fina.

Y el niño que se ahoga
por su falta de reposo
ante una huida por la soga
en la que se cae al costo.

Y del pozo ya no sale,
muere al segundo que resucita
él piensa que todo fue en balde
y que su juventud será infinita.

Ahora solo hay amaneceres de día
y mantas que le tapen
la vergüenza de echar por tierra
la sencillez que más valía.

Se consume como el cigarro
aparcado en un cenicero,
lento, incesante, macabro
si te sonríe en silencio.

Ha roto el espejo de cera,
en una cueva rasgó sus dedos
y al pasado que viene delante
le come el azogue con versos.


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...Tenemos el morbo, los celos, la sangre. Tenemos la niebla metida en los huesos...
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Tenemos proyectos que se marchitaron,crímenes perfectos que no cometimos,retratos de novias que nos olvidaron,y un alma en oferta que nunca vendimos.

domingo, 29 de marzo de 2009

Los ojos con el brillo de suspiros derramados


En un portal de la decimotercera calle -allí se les nombraba con números, así como se numeraban los pisos con las letras del abecedario- hubo hace años un asombroso interruptor de luz que yo visitaba cada mañana antes de ir a por el periódico de mi abuelo. Fue él quien me lo enseñó.
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El aparato, aun llevando a cuestas todos esos años ( más de los que sumaban mis primaveras en nuestro primer encuentro), era capaz de detectar cualquier movimiento como si se tratase de un cazador detrás de un indefenso cervatillo. En cuanto tenía constancia de la presencia de un ser susceptible (por no decir miedoso) y falto de experiencia en la vida, se encolerizaba como un descosido. Y retrocedía yo siempre, buscando los brazos de mi abuelo. No me hizo nada, solo contaminaba con el ruido que se deja flotando al simular un reloj enfadado y con la sangre demasiado acelerada como para pensar que al tiempo no le afectaría este cambio brusco en su pulso cardíaco.
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Recuerdo que un día lloré al acercarme a ese lado del portal. Corría mayo en el calendario y llevaba ya muchas eternidades cortas sin visitarle. Me asusté. Hacía meses que no me robaban segundos tan descaradamente como aquel interruptor. Me aventuraría a decir que cada uno de sus movimientos equivalía a poco más de un batir de alas de colibrí.
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Pero yo seguí yendo a por el periódico, hasta que llegó un punto en el que ni parpadeaba al plantarme delante del sensor de movimiento de veinte años atrás. Así, me gustaba pensar que me haría valiente y crecería rápido, bailando entre corcheas en un tempo presto.
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No solo pasaban los minutos por mi piel, mi rostro o mis manos. Ya no volví a llevarle el periódico a mi abuelo. A él también le habían robado lo que no es de nadie.
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La tarde que me enteré de esto fui al dichoso portal, y pulsé el maldito interruptor incluso antes de que me detectara. Aguantaba sin pestañear tantos aleteos como instantes de luz artificial me brindaba el instrumento que había diezmado tanto mi niñez como la de los míos.
Oscuro. Volvía a pulsar. Silencio. Me detectaba. Oscuro y silencio. Click. Luz y alas. Tinieblas y susurros...
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Juraría que ese día me pasé dos horas seguidas allí, derrochando electricidad, lágrimas y rabia. Juraría, además, que dije en voz muy alta y estando sola: "Lo único que me puede ver caer de nuevo, a partir de ahora, será la entrada a esta casa de la calle decimotercera. Concretamente, el ladrón de la arena de relojes, castillos y playas desiertas que allí vive."
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A los tres años de hacer tal promesa al olor a ciudad mojada concentrado en una habitación hicieron reformas en el portal. Quizá el uso desmesurado que yo le daba al interruptor produjo la avería. Quizá fue él, que había robado tanto a tantos que ya no le cabía más oro en los bolsillos. Quién sabe.
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Al final, lo único que quedó de aquel artilugio fue una marca rectangular y gris en la pared. Aparecieron detectores modernos, sin ruidos y ni siquiera a destiempo con el mundo. Ni batir de alas ni zumbido de bombillas viejas. Nada.
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Desde entonces, no me han vuelto a ver llorar.
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Y si te vas me voy por los tejados
como un gato sin dueño
perdido en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla tu hermosura.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Con las faldas de alquiler


Escondida entre las murallas de lo ajeno
sobrevive a suspiros robados del gentío
la flor que en verano pasa frío
cuando las pestañas se empapan de anhelos.
Su voz congela el estío
y se derriten los almendros
cuando viaja, desde el sitio
al tejado de su aliento.

A las doce no se miente
y se abraza a la luna
que se disfraza de gata
de ojos fijos. Amargura
por las calles de ahí abajo
cuando cose los retales
que traen desde ayer, harapos
sucios de desventuras
con otras gatas, otras lunas
de casa en otros campos.

Pocos la toman por musa
y si lo hacen van borrachos
le dicen: mi vida es tuya
y se mueren en sus brazos.

Siempre unos de veinte
son los imberbes que la incitan
a enamorarse, vestida,
la mujer que más siente,
del calor de invernadero,
desnudo, sintético y valiente.

Pero le amanece en el cuerpo
y se le vuela la máscara
colándose poco a poco
lenta por la persiana
Y con ella, vuelan también
sus ganas de todo, y de nada
Un: Hasta luego, vuelva pronto
y deje el dinero en la almohada.

Azucena es su nombre
y la consideran un hada
cuando el azabache de las noches
a los débiles embriaga.
En el barrio ya comentan
que cuando trabaja, baila
con los pliegues del ánimo
y las curvas de la guitarra
que suena, melodiosa
cantando en nombre de la rosa,
suntuosa como el reloj
hasta el fin de la jornada.
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Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.

lunes, 9 de marzo de 2009



Se fue como se iba la luna al final de cada mes. Se fue sabiendo que volvería, pero no dejó ninguna nota en la puerta de la nevera. Se alejaba corriendo por una calle vacía, porque pensaba que flotando se elevaría en vuelo el mundo como se eleva el humo, ingrávido mentiroso de lo sucio. Decía, también, que saltando sin caer cambiaría como lo hacen las gaviotas que vuelan lejos de la costa, solo parando a descansar una hora al día en la isla de náufrago que les prestó un recién nacido en la vejez.

Disfrutó de la ausencia como se disfruta del té amargo en una sala de jazz, saboreando cada trago y moviendo los pies al compás que empapa habitaciones hasta donde la vista se funde con las paredes.

No quiso volver y, aunque siempre contestó a los telegramas en el alfabeto de los ‘quizás’, aun con la certeza de que su regreso no mejoraría el oleaje de un mar de mentiras y miradas que ella misma había creado, incluso con las manos sangrando de intentar retener la soga de su inútil intención de ayuda… su cuerpo se presentó ante el tribunal más duro que juzga las intenciones. Salió impune del caso. Pero su mente no apareció, ni siquiera para despedirse de su compañero.

Meses después, confesó: “Caminé con ellos siempre que pude, mas la vista iba perdida, por delante de los hechos y por encima de las cabezas, soñando a otro en una luna que me vigilaba las veinticuatro horas con la mueca que se escupe cuando cazas a una mariposa emborrachando de color a un pobre grillo.”
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Las opotunidades marcan nuestra vida. Incluso las que dejamos pasar.

lunes, 2 de marzo de 2009

Querer crecer como crecieras tú.


Murciélagos miopes en la fachada,
el caer de botes tras las pintadas
y pasos rápidos mofándose de las aceras.

Así son las noches, o así eran
antes de probar las pastillas.
Puro placebo, cosquillas
en los párpados que juegan
a rezar “y si fuera…”
mientras te nombra la avenida.

Yacer tendido en una cama,
cuando el sol no está de guía,
donde duerme y no descansa,
donde hablan y te avisan.

Donde las voces suenan en las caracolas
y levitan las sábanas de lo extraño
mientras ríes lo que no reiste. Amapolas
rojas se visten con paños.

Cuando el invierno se invierte
y llueve acuarela en verano,
cuando los aviones vuelan
en lo alto, plateados.
Entonces, solo entonces,
fulminante mirada de mago
habla aun sin estar presente:
¿crees en las casualidades?
Y, sabiendo tú que mientes,
respondes: no, son todo aves
de paso, cosidos cura fracasos.

El dejarse llevar se enreda en el pelo
y te ata a la libertad sin elección,
al leve deseo del ensueño
con lazos asfixiantes y dueños
de tu voluntad asomada al balcón.

Despunta el día por la cristalera
y sientes, siento, sentimos.
Una acción que bien pudiera
venderse en racimos
de uvas, o como el vino
que embriaga la escalera,
que patina, que desvela,
que hace reírse de todo
o llorar ante la idea
de marcar tu número
y hacer hablar al contestador.

El piano de teclas de marfil
es pellizcado por dedos fríos de dolor,
que como dijo Salinas,
mientras lo sienta será prueba
de que en otra vida no dolías.


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La gran prueba, a lo lejos,
de que existió, que existe,
de que me quiso, sí,
de que aún la estoy queriendo.
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Mientras siga viendo tu cara en la cara de la luna, mientras siga escuchando tu voz entre las olas y la espuma... mientras tenga que cambiar la radio de estación porque cada canción me hable de ti...

lunes, 23 de febrero de 2009

No tengo más que ofrecerte que esta lista de bagatelas...


Blanco, empiezo en blanco la hoja que te has ganado a la fuerza.
Se mancha con halagos, con reverencias.
Dobladas están las esquinas por
las interrogaciones que te visten.
Huele a cerveza y a haber vivido mucho en poco. Al tacto
es como el papel de fumar
en los bares que se cierran a tu paso.
Vibrante voz que perenne impregna
las letras tras las llamadas inservibles a tu patria.
De desesperación son las arrugas que
marcan los billetes de dólar,
mas de poco sirven para recordar
lo que no se compra.

Otro borrón de sangre y de tinta china,
como decía el rey del sombrero
que ameniza las esquinas
con las seis cuerdas de su guitarra.
Verdadera garra
la de Sabina.

Una carta en blanco, eso creía,
cuando sin tintero a mano se me caía
la esperanza a la suela del zapato
y un hombre gritando “¡Sólo lo mejor, vendo barato!”
me timaba un duro por un sobre que no servía
para mandar de mi nada a la tuya una pequeña alegría
y otras veinte pesetas por el sello
–que no mostraba el rey de antes, solo el cuello
que se ofrece en las coletas ladeadas,
incitando a ser cortejadas
por Donjuanes y plebeyos –.

Al fin se escribió sola, sin una palabra a su espalda
y con la cara pintada de contarlo todo
y dar las gracias a los que esperan.
Llegará en verano, a galope desde la arboleda
y con dirección a un buzón antiguo,
donde sólo quedan los fantasmas de lo ambiguo
y una letra en la reja de entrada
rezando: esta fue tu morada.
Tuya, que fuiste niño.
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Felices diecisiete, aficionado a las máscaras.
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Julián escribió una vez que las casualidades son las cicatrices del destino. No hay casualidades, Daniel.

domingo, 22 de febrero de 2009


Duerme, vida, duerme. Chantajea al mecanismo del reloj para que te dé los minutos que le sobran. Descansa hasta afianzar el rostro, hasta que se pierdan en el baúl las máscaras de carnaval. Duerme por lo tuyo, por lo mío, por lo nuestro.

Sólo déjate llevar como se dejaría la que ayer fuiste tú, a la que le prestaste el nombre. No le tengas miedo a lo oscuro, en las sombras viven los buenos héroes. Agujeros en el tronco de un árbol y los brazos que te acunan a su vera.
Luciérnagas maduras iluminan
de tu cara la estela que abandona la risa
hacia un camafeo
cuando por tu camisa
se abre paso Morfeo.














Tú no jugabas para no perder, yo hacía trampas para no ganar.

martes, 10 de febrero de 2009

El invierno se ha arremangado la camisa y ahora nos roba el aliento


Perdido el norte en una ciudad del sur,
removiendo escombros y pisando pladur
camina la desdicha personificada.
Pasea por los parques y les da la espalda.
Es un ladrón de colores,
contamina el aire con sudores
de hospital de mala muerte.

Los ancianos a su paso sonríen
y se les surcan los mofletes.
Una arruga por año, dicen los valientes.
Son hombres que relatan batallitas en las salas de estar.
Martirio es su mirada
cuando te persiguen al andar.
Se unen a los insensatos como la tinta al papel,
solapan los tarareos que escucharon en el burdel.
Tienen las gargantas cansadas de vivir
y harto esperanzadas en volver a hablar.

Se apoyan en bastones,
pero van por delante de todos.
Sin poder huir te encierran como trenes
que gritan “arriba pasajero”,
y cuando decides subir al viaje
ya está a más de mil instantes. Los veleros
al otro lado del mar.

“Se nos iba la vida, amigo, sin olvidar
el sabor de las campanas de misa de doce”
comentaba uno a otro, simulando el roce
que le acunó hace años,
cuando su pelo no era cano
y tenía sed de su musa.
“Ya no caminan como antes, sólo cantan en las duchas.
No pueden tocar el aire y jugar con las medusas.
No duermen con pijamas y no nos escuchan.
No se dan cuenta de lo inútil que es la lucha
con movimientos y, sin esto ser cierto,
inútil rivalizar por las tierras.
No tienen sentido las guerras
ni las letras que escriben.
Se pelean por las sombras
en vez de por el océano,
libre de todo y amplia frontera entre ellos
y nosotros.”
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Pero el tren ya les había robado las palabras.