miércoles, 24 de noviembre de 2010

Finjamos que nada nos puede hacer daño



Un poco de calor eléctrico
para este invierno que no ha empezado.
Por qué tengo siempre las manos tan frías
con todo lo que te quiero.

es conocerte
aprenderme tu olor
Es una bendición del cielo nuevo
sobre las ruinas de otra ciudad.

Verde la sangre pero feliz.
Saber que no sé nada
y no me importa
(creo)
¿Creo?
Soy creyente y mientes como nadie,
pero hoy no te has puesto la gabardina
y va a llover.

Sois la cuerda trenzada
la sutileza de las peticiones,
cuero negro y roto
como metáfora de metáfora.


Como todo.



( 8 )

.

.

.

.

.

.

.

.

.


.

.

.

.

.


No te acostumbres, así siempre te pilla desprevenido y siempre sientes el cosquilleo que te alegra el día, o el sopetón del 'no me lo esperaba', como una calada de vida o un pensamiento similar a 'pero qué bonita eres, coño', sabes entonces que es mutuo y se te pone la sonrisa de idiota por dentro, seguro, suena como los abrazos a distancia o besos con lluvia, según cómo se tercie. Te sientes pequeño y estás a gusto.

Y para qué engañarnos... esa sensación está de p*ta madre

3 comentarios:

Lady Day dijo...

Eres tan bonita.
Mucho.

Y que si el resto de poesías siempre me gustan, imagínate esta. Las peticiones son necesarias, las manos frías de pistoleros de sangre caliente.

Y jo, que si veinte años no es nada, trescientos kilómetros tampoco.

Ladybesoparapatí.

[H/C]--(S) dijo...

No voy a poner lo que me has recomendado^^

Pero lo dicho... yo creo que eres capaz de ver un poco más allá... de abrir tu círculo poético... otra cosa es que no quieras hacerlo... lo más respetable del mundo.

Pero si no hace tanto eras capaz... con todo lo que hemos ganado...


Cuídate, un beso.

Judit Gmm dijo...

Vaya! Impresionante el blog! Te sigo, pásate por el mío : http://apartotodamirabiasoloparavertesonreir.blogspot.com/